El único problema que tiene esta tarta es que es difícil comerse sólo un trozo, porque esta buenísima, y el más de medio kilo de nocilla que lleva no es lo más recomendable para la operación bikini...
El secreto es hacer como yo... Y aprovechar una ocasión donde se junte mucha gente para hacerla, ya que así es difícil que puedas coger más de un trozo!

Los ingredientes, como ya he comentado, sólo son dos, un paquete de obleas y muuucha nocilla. Las obleas, para el que no las haya visto nunca, son como las galletas de la comunión y las venden por ejemplo en el mercadona, en paquetes de 24, que nos daría para hacer dos tartas. En cuanto a la nocilla, yo compré un bote de 750g y me sobró una poquillo, aunque también depende de cómo untes las obleas...
Para montarla, lo más sencillo del mundo, vamos untando obleas con nocilla y colocando una sobre otra hasta que tengamos unas 12 obleas. Esa cantidad es lo normal, aunque si queréis hacerla más grande o más pequeña, sólo hay que poner más o menos obleas.
Y el resultado es este! os recomiendo que la probéis un día, porque de verdad que está bueníiisima y sabe como a los huesitos, asi que si os gustan, os va a encantar!